"Me preocupa el futuro, es donde voy a pasar el resto de mi vida"
Woody Allen
Cuando me dicen las personas por qué quieren hacer su propia empresa,
me doy cuenta que siempre viven alguna de las siguientes situaciones:
Están a quienes ya los corrieron
de sus trabajos y no les queda de otra que aprovechar su liquidación, de buena
manera, antes que la gula y la impulsividad hagan que su dinero sea
literalmente, comido por el tiempo.
Están las personas que llevan años
en un empleo que realmente odian con toda su alma, y saborean el momento en el
cual por fin podrán liberarse, encontrar
el verdadero sentido de sus vidas y buscar sus sueños.
También están aquellos que saben
que en cualquier momento los van a correr, son demasiado viejos para que los
quieran al otro lado, y consideran que lo mejor que pueden hacer es prepararse
para un futuro que pinta muy sombrío.
Y hay incluso una nueva generación
de empresarios, chavitos que le tienen asco a la idea de andar con un traje
gris en una oficina trabajando para una empresa que realmente no los motiva y
que no los apreciara, prefieren mejor abrir su empresa.
De este modo, sin importar cuál
sea tu situación, lo que necesitaras siempre
para iniciar un negocio es saber planear, y adecuadamente, antes que juntar el dinero,
antes de comprar lo que sea, debes ponerte a
investigar en que consiste de veras hacer una empresa.
Incluso antes de ponerte a planear
a loco, hay que ser muy pero muy consciente de las siguientes realidades, que
todos suelen pasar por alto.
La primera es la verdad: cada
producto y servicio que existe no fue necesario hasta que fue inventado, las personas realmente no nacieron
necesitando zapatos, papel de baño o Internet fue hasta que se probó que estos
facilitaban la vida de las personas que tuvieron algún sentido.
Con esta lógica, si lo que deseas
hacer facilita la vida de las personas de alguna forma, ten por seguro que tu idea de negocio va por buen camino.
Después con el tema de la duda:
el origen de las buenas ideas surge cuando cuestionamos la forma en que estamos
haciendo las cosas hoy, sin contar que un buen empresario tiene que dudar de su
nivel de excelencia y preguntarse como puede mejorar.
Tampoco hay que olvidar que el
cliente siempre dudara de nuestra calidad, confiabilidad y sobre todo del precio
de lo que ofrecemos.
Y finalmente sobre la voluntad:
el buen empresario debe ser una persona que brille por su carácter y temple, porque
en este país y en todos lados, tener éxito con un negocio es una cosa de pura resistencia, la historia deja claro que el éxito es para quienes
no pierden la fe.

Entonces si ya estas consiente y
comprometido con estos preceptos, ya estás listo para el primer paso verdadero en
la planeación segura de tu negocio:
decidir el giro de este.
Recuerda lo mas delicado sobre
planeación segura de tu empresa es la cuestión del dinero, y una de las
mejores formas para juntarlo es con seguro
de inversión, te recuerdo que puedo asesorarte personalmente sobre este tema
y sobre el tema del articulo.
Todo a un correo de distancia.
Contacto
planeacionsegura@gmail.com
Imágenes: derechosanitario-rld, inadem

