"Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa"
Mark Twain
Primero: El trato con los clientes
Tú puedes vender tamales en una esquina, y te puede ir mejor
que al súper restaurante de enfrente. Y
no lo estoy inventando, aunque no me crean,
pasa todo el tiempo y no es casualidad; es simple y bien definido servicio
al cliente.
¿Cuántos de nosotros no preferimos al taquero que nos hace
la chorcha, al mesero que nos procesa rápidamente?. No estoy diciendo que tú como
empresario tengas que ser el amigo de todos tus clientes, por que hasta para
eso, hay tipos de amigos.
Al contrario a lo que pueden imaginar el servicio no es
fomentar la venta con hipocresías; es recordar que las personas son eso,
personas. Tratarlas como se merecen, esto hará que la entrada de efectivos no
sea más que el cociente tácito de los esfuerzos bien dirigidos.
Cada tipo de rubro tiene sus propias necesidades con
respecto a las expectativas en el servicio y si tú usar rastas y tienes una voz
súper sexy, no vas ofrecer calidad en la caja de un banco. Como tampoco saldrás
a la calle si lo tuyo es compenetrarte por horas con tus clientes.
Entonces, antes que nada, analiza a tu persona y ve
perfilando las cualidades que sientes mas cómodas al momento de tratar con
clientes, con ello podrás definir el tipo de mercados que puedes manejar.
Segundo: La cantidad de clientes
Aquí hay un hecho importantísimo; los grandes corporativos
ya se adueñaron de los mercados masivos, y meterse con sus clientes es un completo acto suicida;
si lo intentas, ellos te harán papilla, y ni lo habrás visto venir.
Pero hay otro hecho;
estos titanes funcionan con procesos muy
grandes, y muchas veces no les conviene gastara millones de pesos en
satisfacer a un grupo poblacional
ridículamente pequeño, en comparación a sus mercados masivos.
Y esto es lo mejor; lo que para ellos es una miseria
poblacional, para ti es una muchedumbre con dinero contante y sonante listo
para gastar, solo es ubicar el lugar que más frecuenten, y sabrás donde
venderlo.
También es imprescindible ajustar la inversión que necesitas
y su limita de crecimiento, por que mas de uno ha fracasado por engolosinarse,
gasta mas de lo que se puede ganar y termina con una dolorosa lección.
Tercero: La novedad del negocio
Realmente no hay nada nuevo bajo el sol, pero siempre hay
lugares inesperados, conceptos arriesgados, charadas bobas que pueden ser la
misma semilla de una idea genial; y eso solo se consigue cultivándose y
observando.
Es común ver que alguien abre una papelería y a lado abre,
otra papelería, y lo peor es que esta abrió por que vio que a la primera le fue
bien, y ahora a la dos les va mal. Todo lo que puede pasar por falta de
imaginación y envidia.
Un buen ejemplo de convivencia es abrir un puesto de tacos
de guisado seguido de un puesto de tacos de pastor, esto evitara conflictos sino
también beneficiara a los dos puestos por que mas clientes acudirá sabiendo que
ese lugar hay varias opciones para aplacar el hambre.
Solo que hay dos reglas de oro para la innovación de un
negocio: algún día alguien copiara tu idea o la importara igual que tú, y la
verdadera innovación es difícil de copiar. Esta se consigue también con un
simple ejercicio de mercadotecnia básica.
El mayor competidor de Bimbo no es más que todas las
panaderías caseras del país, por que su ventaja es a la vez su debilidad, el
tamaño de la empresa y su distribución hacen prácticamente imposible que entreguen el pan calientito y fresco, a
diferencia de su competencia.
Lo que significa que a veces puede ser más valioso
investigar a fondo las fortalezas, fallas u omisiones de las empresas
competidoras, que quebrarse la cabeza en una idea que pudo ya haber sido
ejecutada. Ser fuerte e innovador por medio de la fortaleza o debilidad ajena.
Así que solo te recuerdo que para mayores informes puedes
encontrarme a un correo de distancia.
Contacto
Planeacionsegura@gmail.com

